En el 25 de noviembre, Caribe Afirmativo visibiliza las violencias que atraviesan mujeres migrantes lesbianas, bisexuales y trans en Colombia. Migrar es supervivencia ante rechazo familiar, precariedad laboral y políticas securitarias. Frente a ello, redes comunitarias sostienen resistencias, cuidados y la reconstrucción de dignidades desde un enfoque interseccional y humano.
El asesinato de Maritza Garnica Sepúlveda, mujer trans en Samaniego, evidencia patrones de “limpieza social” marcados por estigmatización previa e impunidad. El crimen, presuntamente vinculado a Comuneros del Sur, refleja la persistente violencia por prejuicio y la ausencia de garantías estatales para la vida de mujeres trans en Colombia.
En Cesar y Magdalena aumentan las alertas por panfletos atribuidos a las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada y el Ejército Gaitanista de Colombia, que anuncian control territorial y amenazas. Se denuncian extorsiones a mujeres trans en Santa Marta, generando miedo, desplazamientos silenciosos y urgencia de respuesta estatal con enfoque diferencial.
