Caribe Afirmativo cuestiona la abstención del Gobierno colombiano en el Consejo de Derechos Humanos y advierte que el país podría estar acompañando un giro diplomático que busca reducir el reconocimiento internacional de derechos sexuales, reproductivos y de las personas LGBTIQ+.
Bogotá, 6 de octubre de 2026. — Colombia se abstuvo este martes durante la votación de una enmienda promovida por Pakistán que buscaba retirar del texto de una resolución del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas una referencia a los derechos sexuales y reproductivos. La propuesta fue rechazada por el Consejo, pero la abstención colombiana genera preocupación entre organizaciones defensoras de derechos humanos.
La votación ocurrió durante la 63.ª sesión del Consejo de Derechos Humanos, que se desarrolla en Ginebra y concluye este miércoles 7 de octubre. La resolución discutida, presentada por España y Alemania, se refiere al derecho humano al agua potable segura y al saneamiento.
Las enmiendas L.39 y L.40 fueron rechazadas por 10 votos a favor, 17 en contra y 9 abstenciones. La resolución principal fue adoptada sin votación.
En el registro de votación que acompaña esta discusión, Colombia aparece entre los países que se abstuvieron. Para Caribe Afirmativo, esta decisión merece una explicación pública por parte del Gobierno colombiano, particularmente teniendo en cuenta que la enmienda pretendía eliminar una referencia expresa a la salud y los derechos sexuales y reproductivos.
“Lo que está en discusión no es una palabra. Es si Colombia está dispuesta a reconocer que las mujeres, las niñas y las personas LGBTIQ+ tienen derechos específicos que deben ser protegidos también en los escenarios internacionales. Colombia no puede contribuir a hacer menos visibles esos derechos precisamente en el principal órgano de Naciones Unidas dedicado a los derechos humanos”, señaló el Director de la organización.
¿Qué se intentaba retirar?
La propuesta buscaba eliminar del texto una referencia a “sexual and reproductive health and rights”, es decir, salud y derechos sexuales y reproductivos.
Para una persona que no siga habitualmente las discusiones de Naciones Unidas, puede parecer una cuestión técnica, pero no lo es. Las resoluciones del Consejo de Derechos Humanos contribuyen al desarrollo de estándares internacionales, orientan las políticas de los Estados y reconocen problemas que requieren respuestas específicas.
Por eso, quitar una referencia no elimina por sí mismo un derecho. Sin embargo, modificar o retirar ese lenguaje puede tener consecuencias políticas al reducir la visibilidad de determinadas cuestiones y debilitar el lenguaje con el que los Estados reconocen desigualdades específicas.
El asunto es especialmente relevante porque el sistema internacional ya reconoce la importancia de la salud sexual y reproductiva. El Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de Naciones Unidas ha señalado que la salud sexual y reproductiva forma parte del derecho a la salud reconocido por el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales.
Por ello, Caribe Afirmativo considera preocupante que Colombia se haya abstenido ante una propuesta que buscaba retirar esa referencia.
La abstención colombiana y el debate sobre el derecho internacional
La organización también cuestiona los argumentos que, según información conocida por organizaciones de la sociedad civil, estaría utilizando la Cancillería para justificar una posición más restrictiva frente a estos conceptos.
Uno de ellos sería que los derechos sexuales y reproductivos o determinadas referencias a las personas LGBTIQ+ no forman parte del derecho internacional. Sin embargo, el derecho internacional de los derechos humanos no se limita a determinar si una expresión exacta aparece literalmente en un tratado.
Los derechos también se desarrollan mediante la interpretación de los tratados, las decisiones de los órganos internacionales, las resoluciones de Naciones Unidas y la jurisprudencia internacional.
En el caso de los derechos sexuales y reproductivos, existe incluso una interpretación específica del Comité DESC de Naciones Unidas sobre su relación con el derecho a la salud.
“Decir que estos derechos no existen en el derecho internacional desconoce décadas de desarrollo del sistema internacional de derechos humanos”, advierte Caribe Afirmativo.
¿Y la Constitución colombiana?
El segundo argumento que genera preocupación es que estas referencias no serían compatibles con la Constitución colombiana. Para Caribe Afirmativo, esta interpretación también requiere ser explicada públicamente.
El artículo 93 de la Constitución establece que los tratados y convenios internacionales sobre derechos humanos ratificados por Colombia prevalecen en el orden interno y que los derechos constitucionales deben interpretarse de conformidad con los tratados internacionales sobre derechos humanos.
La Corte Constitucional, además, ha desarrollado durante décadas una jurisprudencia relacionada con la protección de los derechos sexuales y reproductivos y los derechos de las personas con orientaciones sexuales e identidades de género diversas.
En otras palabras, el derecho internacional de los derechos humanos forma parte del marco jurídico desde el cual Colombia interpreta y protege los derechos fundamentales.
La abstención ocurre después de la salida de Colombia de una alianza internacional LGBTIQ+
La decisión conocida este martes se produce pocas semanas después de que el Gobierno de Abelardo de la Espriella anunciara la salida de Colombia de la Equal Rights Coalition, una alianza internacional dedicada a la protección de los derechos de las personas LGBTIQ+.
Colombia había asumido junto con España la copresidencia de esa coalición para el periodo 2025-2027, pero la Cancillería comunicó en septiembre la salida del país. El Espectador informó que la decisión abrió interrogantes sobre el nuevo rumbo de la política exterior colombiana frente a los derechos de esta población.
Ambos hechos deben ser observados dentro de un mismo contexto: un posible cambio en la política exterior colombiana frente a la agenda internacional de derechos sexuales, derechos reproductivos, género y diversidad sexual.
Caribe Afirmativo no afirma que una votación individual permita concluir por sí sola cuál será toda la política exterior del Gobierno. Pero considera que la sucesión de decisiones sí amerita una explicación política y jurídica de la Cancillería.
El debate no termina hoy
La preocupación de las organizaciones de derechos humanos no se limita a la votación de este martes. La 63.ª sesión del Consejo de Derechos Humanos termina este miércoles y durante estas últimas jornadas se discuten otras resoluciones y enmiendas.
El portal oficial del Consejo registra, entre otras, varias enmiendas presentadas por Pakistán en nombre de la Organización de Cooperación Islámica, salvo Albania, frente a otras resoluciones de la sesión.
Caribe Afirmativo señala que algunas de estas discusiones podrían tener implicaciones para la manera en que Naciones Unidas reconoce a poblaciones históricamente discriminadas.
El problema no es solamente qué votó Colombia hoy, sino qué posición está construyendo Colombia en Ginebra frente a los derechos humanos y con qué países está buscando coincidencias para defender esa posición.
No se trata de “ideología”: se trata de derechos.
Uno de los puntos que genera mayor preocupación es que conceptos como la interseccionalidad y las referencias a personas LGBTIQ+ sean presentados como categorías ideológicas ajenas al sistema internacional.
La interseccionalidad, explicada de manera sencilla, permite entender que una persona puede experimentar simultáneamente distintas formas de discriminación.
Nombrar esas diferencias no crea nuevos seres humanos ni nuevos problemas. Permite que los Estados puedan identificarlos y responder frente a ellos. El propio sistema internacional de derechos humanos ha desarrollado estándares para abordar formas múltiples e interseccionales de discriminación.
Por eso, retirar estas referencias de las resoluciones internacionales puede tener una consecuencia política concreta: hacer menos visibles a quienes ya enfrentan mayores barreras para acceder a sus derechos.
Caribe Afirmativo solicita explicaciones al Gobierno Nacional
Ante lo ocurrido, Caribe Afirmativo solicita al Gobierno Nacional y a la Cancillería explicar públicamente:
- Por qué Colombia se abstuvo en la votación de la enmienda que buscaba eliminar la referencia a los derechos sexuales y reproductivos.
- Cuál fue la instrucción impartida a la delegación colombiana en Ginebra.
- Cuál es la posición oficial de Colombia frente a los derechos sexuales y reproductivos en el sistema internacional.
- Cuál es la posición del Gobierno frente al reconocimiento internacional de los derechos de las personas LGBTIQ+.
- Cuál es el fundamento jurídico para sostener que estas categorías no tendrían respaldo en el derecho internacional o serían incompatibles con la Constitución colombiana.
- Qué posición adoptará Colombia en las votaciones restantes de la 63.ª sesión del Consejo de Derechos Humanos.
La pregunta que deja la votación de este martes es más amplia:
¿Qué papel quiere desempeñar Colombia en la construcción internacional de los derechos humanos?
El país puede debatir, disentir y proponer cambios. Pero, para la organización, ese debate debe hacerse reconociendo el desarrollo jurídico existente y explicando de manera transparente las consecuencias de las posiciones que adopta en Naciones Unidas.
Colombia tiene una Constitución que reconoce la dignidad, la igualdad y la no discriminación. Tiene una jurisprudencia amplia sobre derechos sexuales y reproductivos y sobre los derechos de las personas LGBTIQ+. Y durante años ha participado en la construcción de estándares internacionales de derechos humanos. El país debe explicar por qué ahora se abstiene ante propuestas que buscan retirar estas categorías del lenguaje internacional y cuál es el alcance que el Gobierno atribuye a esa decisión.
