Aunque la mayoría de personas trans logró ejercer su derecho al voto, observaciones ciudadanas evidencian desconocimiento del protocolo por parte de jurados, policías y funcionarios electorales.
08 de marzo de 2026. Durante la jornada electoral de este domingo, observadoras del mecanismo de monitoreo ciudadano sobre participación política de personas trans reportaron que, en la mayoría de los puestos de votación, no se encontraba visible el protocolo de voto trans o el personal electoral desconocía su existencia.
Los reportes recogidos en distintos lugares del país muestran que, aunque el ingreso a los puestos de votación se dio en términos generales sin restricciones y varias personas trans lograron votar, persisten barreras simbólicas y operativas que afectan el ejercicio pleno del derecho al voto.
Un protocolo que no aparece o que nadie conoce
La observación realizada en decenas de puestos de votación revela un patrón reiterado: la ausencia del protocolo de voto trans en la entrada de los lugares de votación o su escasa visibilidad. En 26 de 52 (50%) puestos de votación objeto de observación no existe información del protocolo trans, ni el personal tiene conocimiento de este.
En la mayoría de reportes la observación ciudadana señala que no lograron identificar ninguna información sobre el protocolo, o que los funcionarios del puesto manifestaron no tener conocimiento del mismo, esto ocurre en ciudades como Cartagena, Barranquilla, Soledad, Aracataca, Ciénaga, Santa Marta, Florencia, Cali y Quibdó. En varios casos, incluso policías y jurados de votación indicaron desconocer cómo debía aplicarse.
“Las personas desconocían del tema”, reportó una ciudadana desde un puesto de votación en Bolívar. Por su parte, una ciudadana de Valle del Cauca indicó que ni los jurados ni los policías sabían explicar el procedimiento para garantizar el voto de personas trans.
Por otra parte, en 12 de 30 puestos restantes, la información no se encuentra visible, solo se logra saber y observador cuando ha sido solicitado por las personas observadoras, y entonces es reubicado a un lugar visible.
El voto se logró ejercer, pero no sin tensiones
A pesar de estas falencias institucionales, la mayoría de personas trans observadas durante la jornada logró ejercer su derecho al voto. Varias personas ciudadanas reportaron procesos de votación “rápidos y sencillos”, mientras que otras señalaron que todo “ha fluido con normalidad”.
Sin embargo, algunos casos evidenciaron situaciones de trato discriminatorio o de desconocimiento administrativo. En un puesto de votación en Soledad, por ejemplo, una mujer trans denunció que funcionarios y jurados insistían en llamarla por su nombre legal anterior, ignorando su identidad de género. En otro caso, un funcionario de autenticación biométrica se negó a llamar por apellidos a un hombre trans y utilizó su nombre registral frente a otras personas, lo que generó incomodidad y exposición innecesaria.
También se reportaron dificultades asociadas a cambios de nombre o sexo realizados después del cierre del censo electoral, lo que provocó confusión entre los operadores de biometría y jurados de votación.
Problemas con la biometría y cambios de nombre
Como se mencionó anteriormente, de las situaciones más reportadas está relacionada con fallas en el sistema de autenticación biométrica, particularmente en casos de personas que realizaron cambios de nombre o sexo registral después del cierre del censo electoral.
En un puesto de votación ubicado en la Institución Educativa Distrital San José, en Barranquilla, una persona trans reportó que el sistema biométrico seguía mostrando su nombre anterior, lo que llevó a que funcionarios de mesa le indicaran inicialmente que no podía votar. Finalmente, la persona logró ejercer su derecho al voto, pero el episodio evidenció falta de claridad entre funcionarios sobre cómo proceder en estos casos.
Este mismo patrón ocurrió con dos mujeres trans: 1 en Cartagena y 1 en Tunja. A esta última le retuvieron su documento de identidad. Un caso gravísimo ocurrió en la ciudad de Cali, donde un hombre trans no le permitían votar bajo ninguna circunstancia, tras su insistencia le permitieron y tener que mostrar su documento anterior.
Todos los casos tienen un aspecto común: errores en la biometría y, en consecuencia, datos desactualizados. Las personas trans solo pueden acceder si muestra la cedula de ciudadanía con los datos anteriores a la modificación de su nombre y/o componente sexo-género.
Casos de malgenerización
Como consecuencia, de la implementación deficiente del protocolo se registraron episodios de malgenerización, es decir, el uso deliberado o reiterado de un género incorrecto para referirse a una persona.
En Soledad, una observadora relató que un miembro de la fuerza pública respondió de forma hostil cuando se le preguntó por el procedimiento de requisa, afirmando que debía aplicarse “sexo masculino con sexo masculino”, ignorando la identidad de género de la persona. En el mismo municipio, una persona trans señaló que el operador biométrico la llamó reiteradamente por su nombre anterior en voz alta, frente a otras personas en el puesto de votación.
En Cali, un funcionario de autenticación biométrica se negó a llamar por apellidos a un hombre trans y utilizó únicamente el nombre que aparecía en la cédula, lo que generó incomodidad durante el proceso de votación.
Funcionarios que no saben cómo actuar
Las observadoras también señalaron falta de capacitación institucional. En varios puestos de votación, los funcionarios consultados afirmaron no haber recibido información sobre el protocolo.
Una ciudadana trans relató que solo una funcionaria de la Registraduría sabía cómo proceder correctamente y fue la única que se dirigió a ella respetando su identidad.
En contraste, otros reportes indican respuestas hostiles por parte de algunos miembros de la fuerza pública, quienes respondieron de forma altanera ante preguntas sobre el protocolo o incluso se negaron a identificarse. Por ejemplo, en puesto de votación en Ciénaga los jurados de votación realizaron burlas y comentarios transfobicos contra una sufragante trans, solo tras la intervención de una de las personas trans observadoras hubo presencia de la mesa de justicia y decidieron instalarán al medio día información del voto trans.
Este deficiente en el actuar se registró en Cali, en el puesto de votación ubicado en la Universidad del Valle, sede Meléndez, dos personas trans reportaron dificultades durante el proceso de votación. De acuerdo con su testimonio, los jurados de votación les cuestionaron el ejercicio del voto debido a que en el sistema aparecían sus nombres anteriores, lo que generó confusión entre los funcionarios.
Durante el procedimiento, sus cédulas fueron retenidas temporalmente mientras los jurados realizan llamadas para verificar la situación con personal de la Registraduría. Tras esta verificación, finalmente les permitieron ejercer su derecho al voto. Sin embargo, ambas personas manifestaron haberse sentido expuestas y discriminadas durante el proceso.
Adicionalmente, señalaron que en el certificado electoral se registraron sus nombres anteriores, pese a que solicitaron que se utilizara su nombre identitario, lo cual no fue atendido por los funcionarios del puesto de votación.
Irregularidades puntuales
Además de las situaciones relacionadas con la identidad de género, las personas ciudadanas eportaron irregularidades puntuales en el funcionamiento de algunas mesas de votación.
Entre ellas se encuentran:
- entrega de consultas electorales a votantes que no las habían solicitado, en Barranquilla;
- inconsistencias en la entrega de tarjetones y en el proceso de firmas en una mesa de votación en Cartagena;
- dificultades en la distribución de material electoral en un puesto de votación en Medellín.
- En un caso, incluso se reportó una situación de suplantación que debió ser resuelta por la mesa de justicia con apoyo de la Personería y el CTI.
- Se reportan presuntamente casos de tráfico de personas migrantes en la frontera de Arauca y Norte de Santander.
- En corregimiento de Florencia (Caquetá) la publicidad del protocolo trans fue destruido por miembros de la comunidad local.
Un derecho que aún depende de la voluntad de los funcionarios
Las observaciones recogidas durante la jornada sugieren que la garantía del voto para personas trans sigue dependiendo más de la disposición individual de los funcionarios que de una implementación institucional clara del protocolo.
Aunque no se reportaron hechos generalizados de negación del voto, los testimonios evidencian que el desconocimiento de las reglas básicas para garantizar la participación política de personas trans continúa siendo una barrera estructural.
La jornada deja una alerta para las autoridades electorales: la existencia de protocolos no es suficiente si estos no son visibles, conocidos ni aplicados por quienes deben garantizar el derecho al voto.