16 de octubre de 2026. Desde Caribe Afirmativo rechazamos el retiro de obras de la sala «Hacer sociedad» del Museo Nacional de Colombia, relacionadas con las luchas sociales, los derechos de las personas LGBTIQ+, los movimientos feministas y los procesos de construcción de paz. Nos preocupa profundamente que, en el marco de la denominada «contrarrevolución cultural» impulsada por el Gobierno nacional, las instituciones encargadas de preservar la memoria histórica del país estén tomando decisiones que pueden conducir a la exclusión de relatos, experiencias y luchas fundamentales para comprender nuestra historia.
Entre los materiales que, según la información conocida, fueron retirados de esta sala se encuentran registros de las marchas del orgullo LGBTIQ+ de hace más de una década y piezas relacionadas con las luchas feministas, los derechos sexuales y reproductivos y los procesos de paz. Estos materiales constituyen testimonios de la organización social, la resistencia frente a la discriminación y las conquistas de derechos que han transformado la sociedad colombiana.
Esta situación resulta especialmente preocupante porque no ocurre de manera aislada. A ella se suman los señalamientos sobre el retiro del libro «Qué ruido hace un beso», que aborda experiencias afectivas homosexuales al interior de las FARC, del Instituto Caro y Cuervo, así como las alertas sobre los riesgos que enfrentan los archivos LGBTIQ+ de la Biblioteca Nacional. La coincidencia de estas situaciones exige preguntarnos por el rumbo de la política cultural del país y por las garantías que existen para proteger las memorias de poblaciones históricamente discriminadas.
Rechazamos cualquier intento de convertir la política cultural en un instrumento de exclusión de las luchas sociales. Los museos, las bibliotecas y los archivos públicos no pertenecen al gobierno de turno ni pueden administrarse como espacios destinados a legitimar una única visión de la nación. Su responsabilidad es garantizar que la ciudadanía pueda conocer, investigar y reconocer la pluralidad de experiencias que han construido Colombia, incluidas aquellas que cuestionan los discursos dominantes sobre la sexualidad, el género, el conflicto armado y la paz.
La memoria de las personas LGBTIQ+ no es secundaria ni prescindible. Nuestra participación en las movilizaciones sociales, la defensa de los derechos humanos, la construcción de paz y la transformación de las instituciones democráticas hace parte de la historia política, social y cultural de Colombia. Invisibilizar estos procesos en los espacios públicos de memoria contribuye a reproducir la exclusión que durante décadas ha negado nuestra existencia y nuestros aportes a la sociedad.
También advertimos que las decisiones sobre qué se exhibe, qué se conserva y qué se hace accesible al público tienen consecuencias políticas. Cuando las instituciones culturales dejan de reconocer determinadas experiencias históricas se limita la posibilidad de que las nuevas generaciones conozcan las luchas que hicieron posible el reconocimiento de derechos que hoy forman parte de nuestra democracia.
Por ello, desde Caribe Afirmativo exigimos al Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes y al Museo Nacional de Colombia explicaciones públicas sobre los criterios que motivaron el retiro de estas obras, información sobre su ubicación y conservación actual y garantías para que estos materiales continúen siendo accesibles a la ciudadanía. Asimismo, hacemos un llamado a proteger la integridad, continuidad y acceso público de los archivos y las producciones culturales que documentan las experiencias de las personas LGBTIQ+, los movimientos feministas y los procesos de construcción de paz.
La historia de Colombia no puede reescribirse desde la exclusión ni desde la censura. Ningún proyecto político tiene derecho a borrar las luchas sociales que han contribuido a construir el país.
Nuestra memoria también es memoria nacional.
