Las recientes denuncias sobre las condiciones dentro del centro de detención migratoria Alligator Alcatraz, ubicado en Estados Unidos, revelan una alarmante situación de violencia estructural contra personas privadas de libertad. Falta de agua para asearse, comida insuficiente, atención médica inexistente y encierros prolongados son parte del panorama que hoy enfrentan quienes están allí retenidos.
Estas condiciones afectan de manera diferenciada a las personas LGBTIQ+ en situación de movilidad humana, quienes ya han huido de contextos de violencia por prejuicio. En centros como Alligator Alcatraz, sin protocolos específicos ni personal capacitado, se expone a las personas LGBTIQ+ a tratos crueles, negligencia médica, aislamiento y riesgos de violencia física y sexual.
La invisibilización de las necesidades específicas de las personas LGBTIQ+ en contextos de detención refuerza una lógica de castigo y exclusión. La falta de acceso a tratamientos hormonales, a espacios seguros según su identidad de género, o incluso a denunciar abusos sin temor a represalias, configura un escenario de alta vulnerabilidad que no puede seguir normalizándose.
Desde Caribe Afirmativo nos preocupa el impacto desproporcionado que estas condiciones tienen sobre quienes enfrentan el encierro desde una orientación sexual o identidad de género diversa. La privación de la libertad no puede implicar la pérdida de derechos básicos ni justificar tratos degradantes.
Hacemos un llamado urgente a las autoridades estadounidenses a garantizar condiciones dignas para todas las personas bajo su custodia y a establecer medidas de protección para personas LGBTIQ+, en cumplimiento de sus obligaciones internacionales.
