Con ocasión del Encuentro Regional “Pro-tejiendo diversidades: laboratorio de innovación social”, visibilizaremos el trabajo de organizaciones defensoras de derechos LGBTIQ+ en Latinoamérica.
14 de agosto de 2025. La Asociación LAMBDA es una organización guatemalteca de la sociedad civil dedicada a la defensa, promoción y exigibilidad de los derechos humanos de las personas LGBTIQ+ y de las personas en movilidad humana en Guatemala y la región. Su trabajo abarca la incidencia política y jurídica para garantizar el acceso a la justicia y la no discriminación, el acompañamiento integral a víctimas de violencia y discriminación —incluyendo atención psicosocial, asesoría legal y derivación a instituciones competentes—, así como procesos de formación y sensibilización dirigidos a funcionarios públicos, organizaciones comunitarias y a la sociedad en general sobre diversidad sexual, identidad y expresión de género. La organización también impulsa la generación de redes de apoyo y espacios seguros, el acompañamiento a personas en movilidad humana y la documentación de casos de violencia y crímenes por prejuicio.
Entre sus principales logros se encuentran la consolidación de una red de derivación interinstitucional para la atención integral de sobrevivientes de violencia; la incidencia ante el Ministerio Público y otras instituciones para mejorar protocolos de atención con enfoque de diversidad sexual y pertinencia cultural; el fortalecimiento de capacidades de líderes y lideresas comunitarias; la documentación de casos utilizados como insumo en informes nacionales e internacionales; y la implementación de procesos de formación en diversos departamentos del país. Además, LAMBDA se consolidó como el primer albergue para personas LGBTIQ+ en Centroamérica, conocido como “Espacio Seguro”.
La organización trabaja tanto en Ciudad de Guatemala como en departamentos como Alta Verapaz, Izabal, Chiquimula, Quetzaltenango, Quiché, Totonicapán, Jutiapa, Jalapa, Huehuetenango y Mixco, entre otros. Sus temas prioritarios incluyen la prevención y atención de la violencia LGBTIQ+fóbica, el acceso a la justicia sin discriminación, la sensibilización y formación con enfoque de derechos humanos y diversidad sexual, el reconocimiento y respeto de la identidad de género, y el acompañamiento psicosocial y legal a sobrevivientes.
Entre los retos que enfrenta se cuentan la persistencia de prejuicios y discursos de odio, la ausencia de protocolos efectivos en instituciones públicas, la inseguridad para defensores y defensoras de derechos humanos, la falta de recursos para ampliar su cobertura territorial y las barreras culturales y lingüísticas que dificultan el acceso a servicios para personas LGBTIQ+ indígenas y rurales.
Una de sus experiencias más destacadas ha sido el trabajo con personas en movilidad humana a través de programas de becas y emprendimiento, que han permitido a muchas personas LGBTIQ+ en situación de vulnerabilidad establecerse en condiciones dignas. También resalta su incidencia en el caso de Nancy Sacul, una mujer trans asesinada en Ciudad de Guatemala, donde lograron que el delito fuera tipificado con agravantes de “menosprecio al ofendido” e “intento de fuga y nocturnidad”, marcando un precedente jurídico en el país. Asimismo, han promovido la creación y fortalecimiento de colectivos comunitarios como Comunidad Diversa Quiché, MID en Totonicapán, Trabajando Unidos Huehuetenango, Vidas Paralelas en Quetzaltenango y otros grupos en Izabal, Mixco y Chiquimula.
