17 de septiembre 2026. Desde Caribe Afirmativo hacemos un llamado al Tribunal Superior de Riohacha para que actúe con celeridad y resuelva en segunda instancia el proceso penal por el asesinato de Oriana Nicoll Martínez, lideresa trans de Sincelejo, Sucre, cuyo caso se encuentra hoy en riesgo de prescripción.
Oriana era una mujer trans de 32 años, reconocida activista LGBTIQ+, que fue víctima del conflicto armado cuando un grupo de estructuras paramilitares agredió reiteradamente a varias mujeres trans trabajadoras sexuales en la vía El Maizal, en Sincelejo. También fue víctima de un episodio de violencia policial en el que un agente disparó contra ella y otras mujeres trans, hecho puesto en conocimiento de la Fiscalía.
Dos meses antes de su muerte, Oriana había interpuesto una denuncia formal ante la Defensoría del Pueblo, seccional Sucre, por los hechos de violencia sufridos en el marco del conflicto armado. Ante el riesgo para su vida, se vio obligada a desplazarse a Medellín.
El 17 de agosto de 2016, Oriana fue encontrada asesinada en un hotel de Riohacha, La Guajira, con heridas de arma blanca en el cuello y el brazo derecho, y con señales de tortura y violencia sexual
Un juez condenó en primera instancia a Dreiler de Jesús Arias Martínez como responsable del asesinato de Oriana. Sin embargo, casi una década después de los hechos, esta condena aún no se ha hecho efectiva: el proceso permanece a la espera de la decisión de segunda instancia por parte del Tribunal Superior de Riohacha, y hoy enfrenta un inminente riesgo de prescripción.
Este caso se suma a la deuda histórica del sistema judicial colombiano con las personas LGBTIQ+ víctimas de violencia por prejuicio, y en particular con las mujeres trans, uno de los grupos poblacionales más afectados por la violencia y la discriminación en el país.
