Caribe Afirmativo que comparte esta co-presidencia con el gobierno, alerta sobre un grave retroceso en la política exterior y en la garantía de derechos de las personas LGBTIQ+ en Colombia
17 de septiembre de 2026. Caribe Afirmativo denuncia ante la opinión pública nacional e internacional la decisión del Gobierno colombiano de retirarse de la Coalición por la Igualdad de Derechos (Equal Rights Coalition – ERC) antes de concluir el mandato de co-presidencia que Colombia había asumido para el periodo 2025–2027, hasta febrero del próximo año, una decisión que constituye un preocupante retroceso en la representación internacional del país y en su compromiso con la promoción y protección de los derechos de las personas LGBTIQ+.
Colombia no era simplemente un Estado miembro de esta Coalición. Colombia ejercía su co-presidencia junto con España para el periodo 2025–2027, mientras Caribe Afirmativo ejercía la copresidencia de la sociedad civil por Colombia. El propio material institucional de la Coalición establece este periodo de mandato y esta estructura de representación.
Colombia decidió abandonar esta responsabilidad antes de terminar el mandato para el cual había sido designada. Para la organización, esto representa mucho más que un cambio administrativo o una decisión de reorganización de la política exterior. Es un desaire a la comunidad internacional, una ruptura con el liderazgo que Colombia había construido y una señal política inequívoca sobre el lugar que el actual Gobierno está dispuesto a otorgar a los derechos humanos de las personas LGBTIQ+.
Según fuentes oficiales consultadas por Caribe Afirmativo, el argumento utilizado por el Gobierno actual para justificar la salida de Colombia de la Equal Rights Coalition estaría relacionado con la percepción de que la participación del país en esta instancia constituye un legado del gobierno anterior. Esta explicación resulta particularmente preocupante y desconoce la naturaleza, trayectoria y alcance de la Coalición, que cuenta con más de una década de existencia y que constituye un espacio internacional de cooperación entre Estados y sociedad civil para promover y proteger los derechos de las personas LGBTIQ+.
Colombia no se incorporó a la ERC para representar los intereses de un Gobierno de turno. Colombia asumió una responsabilidad de Estado, pero la organización contrapone pues ha identificado 24 decisiones, medidas, anuncios o actuaciones adoptadas durante los primeros 40 días del Gobierno que afectan, debilitan o ponen en tensión los derechos y las agendas de las personas LGBTIQ+. La salida de la ERC constituye, hasta ahora, una de las señales más graves de este giro, porque trasciende la política doméstica y compromete la posición de Colombia frente a la comunidad internacional.
¿Qué es la Equal Rights Coalition y qué abandona Colombia?
La Equal Rights Coalition (ERC) o Coalición por la Igualdad de Derechos es un mecanismo internacional que articula los esfuerzos de gobiernos y sociedad civil de 44 países para promover y proteger los derechos de las personas LGBTIQ+.
Su trabajo se desarrolla a través de cinco grupos temáticos: Diplomacia Internacional; Legislación y Políticas Públicas; Coordinación de Donantes; Objetivos de Desarrollo Sostenible; y Protección Humanitaria.
La Coalición busca, entre otros objetivos:
- manifestarse públicamente frente a violaciones de derechos de las personas LGBTIQ+;
- reconocer avances de gobiernos, tribunales y parlamentos que fortalecen la igualdad;
- coordinar la cooperación internacional para proyectos inclusivos;
- promover la integración de la diversidad sexual y de género en las agendas globales de desarrollo.
Es decir, Colombia no está abandonando un espacio protocolario. Está abandonando un mecanismo internacional destinado precisamente a enfrentar la discriminación, promover políticas de igualdad, fortalecer la cooperación y responder frente a las violaciones de derechos de las personas LGBTIQ+.
Colombia abandona el liderazgo que se comprometió a ejercer
La gravedad de esta decisión aumenta porque Colombia no llegó a la ERC como un actor pasivo. El país aceptó la responsabilidad de ejercer la copresidencia de la Coalición durante 2025–2027, en un momento en el que el mundo enfrenta importantes retrocesos en materia de derechos LGBTIQ+.
La propia ERC establece que las copresidencias estatales tienen la responsabilidad de coordinar la Coalición durante su periodo de mandato.
Por eso, retirarse anticipadamente no solamente significa abandonar la membresía: significa renunciar a una responsabilidad internacional que Colombia había aceptado ejercer. En tan solo 30 días, Colombia pasó de ocupar un lugar de liderazgo internacional en la defensa de los derechos LGBTIQ+ a abandonar, antes de tiempo, una responsabilidad que había asumido ante otros Estados y ante la sociedad civil internacional.
Un retroceso que ocurre en apenas 30 días
Caribe Afirmativo advierte que esta decisión no puede analizarse de manera aislada. Se produce en un contexto en el que, durante los primeros 30 días del nuevo Gobierno, se han acumulado decisiones, anuncios y señales que generan preocupación por la continuidad de las políticas de igualdad y por la garantía de los derechos de las personas LGBTIQ+.
En Colombia se han construido durante décadas avances jurídicos, institucionales y sociales que no pertenecen a un Gobierno particular, sino que hacen parte del desarrollo del Estado social de derecho y de las obligaciones nacionales e internacionales en materia de derechos humanos.
La decisión de abandonar la ERC envía un mensaje contradictorio frente a esos avances y pone en cuestión la voluntad del Estado colombiano de continuar defendiendo internacionalmente una agenda de igualdad que hasta hace pocos meses presentaba como propia.
Resulta especialmente grave que el repliegue internacional ocurra mientras persisten violencias, amenazas, asesinatos, discriminación y barreras de acceso a derechos que afectan de manera diferenciada a las personas LGBTIQ+ en los territorios.
Los derechos conquistados no pueden convertirse en variables de una agenda política de corto plazo.
Colombia pasa de ejercer liderazgo a retirarse
La gravedad de esta decisión también radica en el contraste con la posición que Colombia había asumido recientemente.
El país no solamente hacía parte de la ERC: ejercía su copresidencia y participaba en la conducción de una coalición internacional dedicada precisamente a enfrentar los retrocesos contra los derechos LGBTIQ+.
La propia ERC identifica entre sus áreas de trabajo la diplomacia internacional, la protección humanitaria, las leyes y políticas nacionales y los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Además, la Coalición reconoce formalmente a Caribe Afirmativo como organización colombiana que ejerce la copresidencia de la sociedad civil.
Por ello, la salida del Estado colombiano tiene además una consecuencia institucional evidente: debilita la interlocución internacional construida durante años entre el Estado y las organizaciones de la sociedad civil que defienden los derechos de las personas LGBTIQ+.
Para Caribe Afirmativo, no deja de resultar paradójico que mientras la sociedad civil colombiana continúa defendiendo estos derechos dentro y fuera del país, el Estado decida retirarse precisamente de uno de los principales espacios multilaterales creados para promoverlos.
La Política Exterior Feminista también pierde respaldo
La preocupación se profundiza al observar el rumbo presupuestal para 2027. La Política Exterior Feminista fue formalizada en marzo de 2026 como una política de Estado, con obligaciones institucionales concretas, mecanismos de participación de organizaciones de mujeres y personas LGBTIQ+ y un sistema de seguimiento público a su implementación.
Sin embargo, la discusión del Presupuesto General de la Nación para 2027 evidencia un escenario de reducción y ajuste para la Cancillería. El propio Ministerio de Relaciones Exteriores informó que contará con un presupuesto de $1,683 billones y que deberá ajustarse a la reducción presupuestal definida para la entidad.
La ausencia o reducción de recursos destinados a garantizar la implementación efectiva de la Política Exterior Feminista no puede presentarse simplemente como una medida de austeridad. Una política pública sin recursos suficientes corre el riesgo de convertirse en una declaración simbólica y resulta especialmente grave cuando esa política había sido presentada por el Estado colombiano como un compromiso con la igualdad, los derechos humanos y la participación de poblaciones históricamente excluidas.
No aceptaremos que los derechos sean tratados como una concesión política
La organización recuerda que los derechos de las personas LGBTIQ+ no son una concesión de ningún Gobierno, ni pueden depender de la orientación política de quien ocupe temporalmente la Casa de Nariño. Colombia cuenta con una trayectoria constitucional, jurisprudencial e institucional que ha reconocido derechos y establecido obligaciones de protección frente a la discriminación y las violencias por orientación sexual, identidad y expresión de género.
Por eso, cualquier decisión que implique desmontar, debilitar o abandonar espacios internacionales de protección debe ser explicada públicamente y sometida al escrutinio de la ciudadanía y de las organizaciones de derechos humanos.
No es aceptable que un país que hace apenas unos meses se presentaba ante el mundo como líder en la promoción de los derechos LGBTIQ+ hoy opte por replegarse de los escenarios internacionales en los que esa defensa se articula.
Caribe Afirmativo exige explicaciones
Ante esta situación, Caribe Afirmativo exige al Gobierno Nacional y, particularmente, al Ministerio de Relaciones Exteriores:
- Explicar públicamente las razones que motivaron la decisión de abandonar la Equal Rights Coalition.
- Informar cuál será la posición de Colombia frente a los compromisos internacionales que había adquirido como Estado miembro y copresidente de la Coalición.
- Garantizar que ninguna decisión de política exterior implique el desconocimiento o debilitamiento de las obligaciones nacionales e internacionales de Colombia en materia de derechos humanos de las personas LGBTIQ+.
- Explicar cuáles serán los mecanismos institucionales que garantizarán la continuidad de la agenda de derechos LGBTIQ+ en la política exterior colombiana.
- Explicar cuál será el lugar de los derechos humanos, la igualdad de género y los derechos LGBTIQ+ dentro de la nueva política exterior colombiana.
- Garantizar la participación efectiva de las organizaciones de la sociedad civil en las decisiones que afecten las políticas de igualdad y diversidad.
- Explicar con claridad la asignación presupuestal para la implementación de la Política Exterior Feminista durante 2027 y garantizar los recursos necesarios para su cumplimiento efectivo.
- Explicar cuál será el lugar de los derechos humanos, la igualdad de género y los derechos LGBTIQ+ dentro de la nueva política exterior colombiana.
- Garantizar que las decisiones presupuestales no se conviertan en mecanismos de desmonte de políticas públicas destinadas a poblaciones históricamente discriminadas.
Colombia no puede pretender defender los derechos humanos en los escenarios internacionales mientras abandona los espacios multilaterales creados precisamente para proteger a las poblaciones históricamente discriminadas.
La salida de la Equal Rights Coalition no es un asunto menor, es una decisión que afecta la imagen internacional de Colombia, debilita su capacidad de interlocución en materia de derechos humanos y constituye una señal preocupante sobre el rumbo que está tomando la política de igualdad del nuevo Gobierno.
Caribe Afirmativo hace un llamado a la comunidad internacional, a los organismos multilaterales, a las organizaciones de derechos humanos y a la sociedad civil colombiana a mantener la vigilancia sobre los compromisos del Estado colombiano y a no permitir que los avances alcanzados durante décadas sean desmontados en silencio.
Los derechos LGBTIQ+ no son negociables.
La igualdad no puede retroceder.
Colombia no puede darle la espalda al mundo ni a quienes durante años han luchado para que la diversidad sea reconocida como parte fundamental de la democracia.
