- ¿Qué ocurrió? Durante la contienda electoral de 2026, Jonathan Silva, candidato a la Cámara por Salvación Nacional, utilizó su plataforma de campaña e intervenciones en medios masivos para calificar la diversidad sexual como un estado derivado del abuso, carencias afectivas o «quebrantos emocionales», proponiendo restringir la atención en salud para menores trans y defendiendo la «restauración espiritual» de la homosexualidad.
- ¿Qué prejuicio reproduce? El prejuicio según el cual la orientación sexual diversa o la identidad trans no constituyen expresiones válidas y sanas de la diversidad humana, sino desviaciones o secuelas de traumas del pasado que deben ser corregidas o sanadas.
- ¿Por qué es un prejuicio? Porque carece de sustento médico y científico (la OMS y las organizaciones de salud mundiales desclasificaron la homosexualidad y la transgeneridad como enfermedades o trastornos) y parte de una valoración moral/religiosa negativa sobre las identidades no cis-heteronormativas.
- ¿Qué consecuencias puede tener? Promueve la violencia, el rechazo familiar, legitima la tortura o tratos crueles bajo la fachada de ECOSIG («terapias de conversión») e incrementa las barreras en salud para personas trans.
- ¿Cómo desmontarlo? Recordando que la diversidad sexual y de género forma parte de la variabilidad natural del ser humano, amparada por los DDHH y el derecho al Libre Desarrollo de la Personalidad; así como demostrando que las intervenciones médicas para la afirmación de género siguen estrictos protocolos éticos y científicos validados internacionalmente.
1. Resumen del hecho
Hechos observados
El 3 de marzo de 2026, la Revista Semana publicó una entrevista titulada «Habla Jonathan Silva, candidato de Salvación Nacional, libra una lucha contra el cambio de género en Colombia». En dicho diálogo y en piezas en video (YouTube), el candidato afirmó que las clínicas de género en Colombia realizan procedimientos «peligrosos y experimentales» en menores de edad y propuso su prohibición legislativa. Adicionalmente, el candidato sostuvo que la homosexualidad puede ser «curada» o «restaurada» mediante la fe, argumentando que las personas homosexuales tienen «quebrantos en su vida emocional», vacíos de paternidad o antecedentes de abuso sexual. Además, defendió el rol de las iglesias en acompañar procesos para «dejar la vida trans» o la homosexualidad.
Contexto
El discurso se enmarca en las elecciones legislativas de Colombia de 2026, en las que actores de movimientos de derecha e hiperconservadores promueven discursos de pánico moral sobre la «ideología de género». Coincide con discusiones sobre directrices del Ministerio de Salud en Colombia para la atención de personas trans y proyectos de ley orientados a proscribir los Esfuerzos de Corrección de la Orientación Sexual e Identidad de Género (ECOSIG)
2. Identificación del prejuicio
¿Existe un prejuicio?
Sí. El emisor enmascara sus afirmaciones argumentando «convicciones religiosas» o «libertad de culto», pero el núcleo de su postura atribuye la orientación sexual o la identidad de género diversa a una patología psicológica, un déficit afectivo o una condición que requiere reparación espiritual o psíquica.
Prejuicios identificados
- Primer registro (Entrevista Semana) :
- Prejuicio: Patologización implícita de la homosexualidad mediante la teoría del trauma/abuso.
- Expresiones que lo sustentan: «No creemos que un homosexual esté enfermo, pero sí creemos que tienen quebrantos en su vida emocional, temas con su paternidad o algunos […] han sido abusados»; «Jesús restaura, no solo al homosexual, sino también al que es mujeriego, al que es adulterio, borracho o drogadicto».
- Análisis del lenguaje: Lenguaje paternalista y moralizante. Aunque formalmente niega usar el término «enfermedad», recurre a eufemismos como «quebrantos emocionales» o «restauración», asimilando la diversidad sexual con conductas destructivas o adicciones.
- Segundo registro (Video YouTube / Discurso de campaña) :
- Prejuicio: Transfobia institucional y pánico sanitario sobre la infancia trans.
- Expresiones que lo sustentan: «Lucha contra las clínicas de género»; «tratamientos son experimentales y peligrosos»; «procesos de género en niños desde los 3 años».
- Análisis del lenguaje: Lenguaje alarmista, catastrofista y de apelación al miedo. Se emplean palabras con fuerte carga de amenaza social («peligroso», «experimental», «mutilación») para deslegitimar los protocolos Médicos de Salud Integral Trans.
- Tipo de prejuicio: Mezcla de Explícito e Implícito. Es explícito cuando equipara la homosexualidad con la drogadicción o el adulterio, e implícito cuando disfraza la negación de identidades bajo la idea de «acompañamiento y amor espiritual».
3. Análisis narrativo
La diversidad de género es un daño provocado que requiere reparación: Esta línea narrativa plantea que nadie nace o elige sanamente una orientación LGBTIQ+, sino que esta resulta de experiencias traumáticas, abusos en la infancia o la ausencia de figuras parentales. La fe se presenta como la «solución o cura» para retornar a la norma cis-heterosexual.
Primera narrativa
La diversidad de género es un daño provocado que requiere reparación: Esta línea narrativa plantea que nadie nace o elige sanamente una orientación LGBTIQ+, sino que esta resulta de experiencias traumáticas, abusos en la infancia o la ausencia de figuras parentales. La fe se presenta como la «solución o cura» para retornar a la norma cis-heterosexual.
Segunda narrativa
El Estado y el sistema de salud están envenenando/mutilando a la niñez: Se construye una narrativa de pánico moral donde las clínicas de salud integral trans y el Gobierno son presentados como actores malignos que manipulan o experimentan con los niños desde temprana edad, requiriendo un rescate político-legislativo.
Narrativas secundarias
Persecución a la fe cristiana: Los proyectos normativos que buscan prohibir las terapias de conversión (ECOSIG) se presentan como una «criminalización de la fe» y del concepto de pecado, victimizando a los sectores conservadores.
Rehabilitación espiritual: La idea de que una persona solo encuentra plenitud al abandonar la «vida trans» o «dejar la homosexualidad», conformando una familia heteronormativa.
4. Análisis de mecanismos discursivos
- Pánico moral: Se genera una alerta infundada al afirmar que en Colombia se procesan intervenciones quirúrgicas u hormonales drásticas a niños de 3 años, movilizando la indignación pública de los votantes en torno a la protección de la infancia.
- Apelación al miedo: Se advierte que los tratamientos para personas trans son «experimentales y peligrosos», generando terror frente a los avances médicos y legales.
- Generalización: Se toma un caso particular o controvertido sobre mala praxis o insatisfacción (detransición) para deslegitimar la totalidad de la medicina afirmativa de género en el país.
- Desinformación: Se distorsionan las circulares de salud vigentes y las guías científicas sobre acompañamiento psicosocial y de libre desarrollo en la niñez, presentándolas falsamente como cirugías o reemplazos hormonales tempranos.
- Estereotipación: Se encasilla a la persona homosexual como un individuo emparentado históricamente con la promiscuidad, la inestabilidad emocional o el trauma afectivo.
- Patologización: Aunque niega la palabra clínica «enfermedad», utiliza la retórica de la «sanación», la «restauración» y el «quebranto emocional» para patologizar implícitamente la diversidad sexual.
5. Derechos comprometidos
- Igualdad y no discriminación: Se invalida el reconocimiento de la diversidad humana consagrado en la Constitución y en la jurisprudencia de la Corte Constitucional.
- Libre desarrollo de la personalidad: Negar o buscar «restaurar» la identidad de género u orientación sexual de las personas contraviene la autonomía individual sobre el propio cuerpo y proyecto de vida.
- Integridad personal: Promover prácticas de conversión o «restauración espiritual» para cambiar la orientación o identidad genera graves daños psicológicos, depresión, ansiedad y riesgo de ideación suicida en las personas vulnerables.
- Participación política: Propone usar la labor legislativa para restringir el acceso a derechos de un sector históricamente invisibilizado y discriminado.
- Derecho a la salud: Obstaculiza el acceso oportuno, seguro e informado de las personas trans a los servicios de salud y reaffirmación de género.
6. Consecuencias
Inmediatas
- Aumento de discursos de odio y violencia verbal hacia personas trans y LGBTIQ+ en redes sociales.
- Legitimación pública y comunitaria de espacios y prácticas de conversión espiritual (ECOSIG).
- Estigmatización de las instituciones de salud y profesionales médicos que prestan atención afirmativa de género en el país.
Largo plazo
- Intentos de retroceso legislativo o institucional contra los derechos ganados por la población LGBTIQ+.
- Desconfianza institucional de los usuarios trans frente al sistema de salud, conduciendo a la automedicación o procedimientos clandestinos.
- Normalización del sesgo religioso en las políticas públicas del Estado laico colombiano.
7. Nivel de riesgo
Clasificación: ALTO
Justificación:
- Cargo del emisor: Candidato al Congreso de la República con posibilidad real de incidir en la elaboración de leyes.
- Alcance del mensaje: Amplificación masiva a través de medios nacionales (Semana) y plataformas digitales (YouTube, X, TikTok).
- Contexto: Clima electoral polarizado donde los discursos contra la población LGBTIQ+ sirven como estrategia de movilización de votantes conservadores.
- Capacidad de movilización: Alta influencia en comunidades religiosas e iglesias que respaldan agendas antiderechos.
- Impacto potencial: Riesgo de violencia física, psicológica y vulneración de derechos en entornos familiares y de salud.
8. Análisis integral
El discurso analizado de Jonathan Silva demuestra una estrategia deliberada de comunicación política fundada en el pánico moral y la patologización de las identidades LGBTIQ+. Mediante una aparente postura de compasión religiosa y argumentación sobre la «protección de la niñez», el candidato instrumentaliza la desinformación alrededor de los procesos de affirmación de género en Colombia para ganar réditos electorales. Al equiparar la homosexualidad con estados de trauma, adicciones o pecado que requieren «restauración», invalida la dignidad inherente a la diversidad humana y contraviene estándares internacionales de derechos humanos que proscriben las «terapias de conversión» (ECOSIG). Documentar estas expresiones es vital para salvaguardar el principio de un Estado laico y garantizar que las decisiones de salud pública y derechos fundamentales sigan basadas en evidencia científica y derechos garantizados, y no en prejuicios o convicciones dogmáticas.
