16 septiembre de 2026. El Gobierno de Turquía intensificó esta semana las acciones contra personas, organizaciones y espacios vinculados con la defensa de los derechos LGBTIQ+. Desde la madrugada del 13 de septiembre, las autoridades realizaron operaciones coordinadas en 15 provincias, con allanamientos a viviendas, organizaciones y establecimientos frecuentados por personas LGBTIQ+, además de detenciones y restricciones al acceso a sitios web y cuentas en redes sociales.

El Ministerio de Justicia informó que las investigaciones involucran a 162 personas, nueve asociaciones y 13 negocios. Las autoridades señalan como posibles delitos la facilitación de la prostitución, la producción o distribución de contenido considerado obsceno y actividades que, según su versión, expondrían a niñas, niños y adolescentes a este tipo de contenidos. El Gobierno denominó estas operaciones «Mi familia está a salvo» y las vinculó con la política denominada «Década de la Familia y la Población 2026-2035».

Entre las organizaciones afectadas se encuentra Kaos GL, una de las organizaciones LGBTIQ+ con mayor trayectoria en Turquía. La Policía allanó su sede y las viviendas de integrantes de su junta directiva y de su comité de auditoría, mientras que equipos electrónicos fueron incautados. El 16 de septiembre, Reuters informó que ocho integrantes de Kaos GL fueron enviados a prisión preventiva y otros siete quedaron bajo supervisión judicial.

Las acciones también han tenido una dimensión digital. Una decisión judicial emitida en Estambul el 12 de septiembre ordenó bloquear sitios web y cuentas de organizaciones, medios, grupos estudiantiles, activistas y personas defensoras de derechos LGBTIQ+. Entre las organizaciones afectadas están Pembe Hayat, SPoD, Lambdaistanbul, 17 May Association, ÜniKuir y Muamma LGBTI+. Amnistía Internacional señaló que más de 180 cuentas de redes sociales y varios sitios web habían sido bloqueados o restringidos durante los primeros días de la operación.

La ofensiva se produce después de varios años de incremento de las restricciones contra las personas LGBTIQ+ en Turquía. La homosexualidad no está criminalizada en el país, pero las autoridades han prohibido de manera reiterada marchas del Orgullo y otros eventos LGBTIQ+, mientras organizaciones y activistas enfrentan restricciones para reunirse, expresarse y desarrollar actividades de defensa de derechos. El Orgullo de Estambul permanece prohibido desde 2015.

El discurso oficial ha situado la protección de la familia, la niñez y el orden público en el centro de estas medidas. Organizaciones de derechos humanos, por su parte, han cuestionado que estos argumentos sean utilizados para restringir derechos fundamentales y criminalizar el trabajo de organizaciones de la sociedad civil. Amnistía Internacional pidió el fin de la operación y la liberación de las personas detenidas, mientras que representantes europeos también han expresado preocupación por las detenciones y las restricciones contra organizaciones y medios.

Lo ocurrido en septiembre representa así una nueva fase de las restricciones contra las personas LGBTIQ+ en Turquía: las medidas no se dirigen únicamente contra manifestaciones o expresiones públicas, sino también contra organizaciones, activistas, medios y espacios que sostienen redes de defensa y acompañamiento. La operación muestra cómo los discursos centrados en la «protección de la familia» pueden acompañarse de medidas institucionales que afectan la libertad de asociación, expresión y defensa de derechos.

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